domingo, 17 de julio de 2011

Va de cangrejos el tema

Cebo excelente para multitud de especies sin duda.
A continuación dejo unas cuantas fotos y algún comentario sobre estos animalejos.
Por supuesto se admite cualquier apunte que pueda ayudarnos a todos a aprender un poco más sobre este cebo.

Calaveretas.

Como estamos en verano, los primero que me vienen a la cabeza son estos.
Cebo buenísimo para la dorada y de pequeño tamaño. Siempre me llamó la atención el que mucha gente aconseje utilizar solamente uno (o dos en caso de ser de muy pequeño tamaño). Precisamente esto contrasta con el de las enormes doradas que puede darnos como premio.


Hay que andar hábil para pillarlas, ya que las c... corren que se las pelan, aunque hay veces que se pueden encontrar muertas y varadas en al orilla. Tienen un caparazón muy duro, aunque no es problema para la potente dentadura de doradas y xargos.

Centollas, camarones, cangrejo verde...

Y es que tiene unos cuantos nombres. Personalmente es un cangrejo al que le tengo mucha estima y que me gusta mucho. Suele alcanzar tamaños "respetables" comparándolos con los anteriores.



Me parece un cebo muy, muy a tener en cuenta, sobre todo cuando está recién mudado y se convierte en una verdadera golosina.
Conozco a cierto experimentado pescador de Candás que siempre que puede anda a la procura de estos cangrejos, que pesca y bien con ellos y que fue la primera persona que me los aconsejó en su día (aprovecho estas líneas para enviarle un cálido saludo y os dejo la dirección de su blog, en la que podéis ver interesantes fotos de estos bichos entre otras cosas: http://dexagoaxivares.blogspot.com/).
Recuerdo un rato entretenido hace tiempo en el que en compañía de un amigo tuvimos varias picadas seguidas con este cebo. Lo malo fue que no conseguimos poner en seco ningún xargo y que nos quedamos sin ellos, teniendo que pasar a las sapas. Las picadas cesaron en aquella ocasión. Son las cosas de la pesca...

Sapas, mulatas o queimacasas.

Lo bueno de este cangrejo es que es muy fácil de encontrar y a priori no ha de ser muy complicado el hacerse con unas cuantas unidades para la jornada de pesca.
Personalmente también me gusta más cuando está blando y recién mudado. No me parece mal cebo para pescar a fondo y de hecho es como suelo utilizarlo.
Existe la creencia de que es un gran cebo para el xargo a boya, ya que las bogas (muchas veces en forma de plaga bíblica) suelen evitarlo, aunque nunca le di demasiadas oportunidads en esta modalidad, así que no puedo hablar desde mi experiencia.
Una forma simple y efectiva de cebar nuestro anzuelo con este cangrejo, es mediante el uso de pegamento (sí, suele aguantar el lance... o eso quiero creer, aunque la mayoría de las veces que lo usé era de día y no lo vi independizarse del anzuelo durante lance...).
Simplemente se inmoviliza al sujeto y se le aplica el pegamento rápido, junto con el anzuelo. Basta esperar unos instantes y ya está listo para ser lanzado en busca de alguna buena pieza.



Existen más opciones como las andaricas o los cangrejos ermitaños, pero su uso es una asignatura pendiente para mi a día de hoy. En el futuro me gustaría darles horas (sobre todo en el caso de los segundos, pues creo que las primeras son demasiado buenas acompañadas de un riveiro...).

viernes, 17 de junio de 2011

Con sabor marinero

Lo que en Asturias se conocen como llámparas, llámpares o chámparas son las denominadas lapas.
Existe una gran afición a recolectar este fruto de la mar ya que es bastante apreciado en la cocina.
Sobre su recolección no hay mucho secreto, salvo el aprovechar bien las mareas.
Me consta que hay dos especies diferentes (como mínimo), aunque si alguien sabe algo sobre ello, me vendría muy bien que lo confirmara.
Sinceramente no sé cuales serán mejores porque tengo el enorme problema de comérmelas todas sin ningún remordimiento...


Hay múltiples recetas y no sé si en el resto del país se aprovechan de la misma manera que aquí o son algo que no es tradiconal. En Asturias existen algunos eventos o festivales (lo que algunos denominan "reuniones farturológicas") bastante importantes y que reúnen a mucha gente para poder disfrutar de ellas en el plato.
Dejo una simple receta por si alguien que no las conozca se atreve a probar. Seguro que no se arrepiente.

Llámparas a la asturiana

1 Kg. de llámpares (lapas) ½ chorizo
50 gr. de jamón ½ cebollas
1 tomate 2 dientes de ajo
1 vaso de sidra natural Pimentón picante
Aceite de oliva Sal, al gusto

Primeramente pondremos en remojo las llámparas durante hora y media en agua con sal.
Vamos rehogando cebolla y ajo que habremos picado de forma muy fina previamente. A continuación añadimos el tomate limpio y partido en trozos, perejil picado y un par de cucharas de pimentón. Para no quemar el pimentón y conseguir un profundo amargor y echarlo todo a perder, hay que hacer esto con la sartén o cazuela apartada del fuego y añadimos el vaso de sidra. Le damos unos hervores a todo el conjunto y pasamos por el pasapurés la mezcla resultante, para después añadirle el chorizo y el jamón picado en trozos pequeños.
Retiraremos las llámparas del agua de remojo lavándolas varias veces y rectificando de sal y tapando la cazuela y se dejando que todo se haga. Esto ocurrirá en el momento en el que que se suelten las llámparas de sus conchas Si estas se cuecen demasiado conseguiremos que estas se endurezcan en exceso y eso no es bueno.
Siento no poner una foto del resultado, pero hace tiempo que no memeto con ellas y cuando lo hice, por alguna extraña razón duran un suspiro.

viernes, 20 de mayo de 2011

Por fin agujas

Que rápido pasan los días de descanso y que malos vinieron para ir a las agujas, con un nordestazo de campeonato. Sin embargo, con el mono que había y los pocos días que eran, lo de ir o ir era algo fuera de dudas.
La técnica empleada fue la habitual para estos casos y que ya comenté anteriormente en una entrada sobre esta especie.
Lo malo en este caso es que el nordestazo combaba la línea y hacía, que si bien ellas no estaban por muy la labor de comer con ganas, se fallara alguna picada.

Asturias, que guapina eres...


El clásico macizo de sardina funcionó y atrajo sin problemas a nuestras víctimas. De hecho a veces se les podía ver cerca de la boya, pero no tuvimos mucha suerte. El cebo en este caso, la sufrida sardina en forma de filetes. ¡Cómo se nota cuando no está muy fresca y lo complicado que se hace el cebar el anzuelo con esa especie de pasta que forma! Pero bueno, hay que adaptarse a lo que hay y con las ganas que había, como para quejarse.
El resultado fue de 4 agujas entre David y yo, aunque lo importante una vez más fue contagiarse un poco de salitre, que a mi al menos ya me hacía una falta urgentísima. Además, pudimos contar con la presencia de un amigo y fotógrafo de lujo como Jose de "Pescando al amanecer".


Eso en el pedrero claro, pero aún quedaba la segunda parte: en la mesa.
Desde que David que comentara hace tiempo la receta para hacer salpicón de aguja, la mayoría de veces que saco unas cuantas acaban de la misma manera.
Probablemente algunos pescadores se lleven las manos a la cabeza por esto y por el odio que le tiene a esta especie, bien sea por su fuerte olor o porque les tengan algo de manía.
Sé que también se pueden preparar fritas simplemente, aunque personalmente las prefiero en salpicón pero sobre gustos no hay nada escrito.
Lo primero que hay que hacer es limpiar bien el pescado y cortarlo. Se echa a cocer en agua, acompañado de una cebolla y unas ramas de perejil.

Poco a poco, pero con fundamento

Una vez cocido, se aparta y se deja enfriar para poder "desmigarlo" después.

Demasiado soso, habrá que acompañarlo ligeramente...

Mientras se enfría el pescado podemos ir preparando el acompañamiento. Basta con preparar huevo cocido, los típicos palitos de cangrejo que venden en los comercios y hay quien le añade bonito y algún mejillón. También es interesante meter perejil bien picado.
Hay que picar cebolla bien fina y si se quiere, se le puede añadir algo de pimiento verde y rojo, pero muy picado a ser posible.

Ahora sí, rico, rico y listo para servir

Es fundamental mezclarlo todo y añadirle una buena vinagreta. Sobre cantidades no voy a decir nada porque cada uno tiene sus gustos y solo estoy comentando como lo preparo yo y es algo muy personal, pero ya digo que una buena vinagreta es fundamental. Se le añadirá aceite (si es de olvida y virgen, miel sobre hojuelas), vinagre y por supuesto algo de sal. La mezcla tiene que quedar jugosa y "esponjosa", hay que evitar que el plato quede seco, pero también que esté excesivamente aceitoso.
Y con esto corto y cierro. A ver si alguien se anima a darles una oportunidad en la mesa o si no, que disfrute de su pesca, que muchas veces cuando no está para otra cosa es un recurso muy a tener en cuenta.

domingo, 3 de abril de 2011

Recurro a vuestra sabiduría...

El tema de la pesca a boya y de la pesca a pique siempre me planteó serias dudas y nunca supe (o quizás no quise) intentar resolverlas por completo.


El caso es que ahora me como la cabeza un poco y me gustaría saber cuándo pensáis que es buen momento para cada modalidad y en qué momentos merece la pena dejar apartada la boya y darle a la otra técnica. ¿Mejor el pique cuándo la mar está algo pasada? ¿Mejor cuando la mar está como un plato?


Reconozco que por vago más que nada y por miedo al fracaso total (debería estar curado ya de espantos) nunca me dio por cambiar de técnica y siempre fui fiel a la boya. Pero seguro que en muchas ocasiones, no la usé en los mejores momentos y sí que podría haber tenido mejores resultados con el pique.


Sé que esto no es un foro, pero cualquier aportación intentando aclarar este tema será de agradecer, a ver si así aprendo algo de provecho.
Saludos a todos y gracias de antemano.


PD: Las fotos son solo por intentar adornar un poco la entrada.