domingo, 22 de enero de 2023

Echando la vista atrás...

Finales de Agosto de 2022.

Jornada de pesca a fondo en busca de alguna breca despistada, incluyendo la recolección de cebo: xorrón y xorra del país. 

Si bien el xorrón es más blando y ligeramente más frágil frente a cambios y congelaciones, la xorra nos aguanta bien al menos una congelación, bien protegida entre serrín y envuelta en papel de periódico.

Aún tengo algún paquete en el congelador para cuando despunte esta Primavera.

Resultado escaso en número y tamaño ese día... Mirando en lontananza futuras jornadas.

 





 

martes, 10 de noviembre de 2020

Aínda falta muito que fer...

... y xa vei quedando menos pra chegar...

 


Veremos que nos dejan hacer esta vez. De poco sirve tener tiempo, si no te dejan ni menearte...

De toda esta situación, se pueden y se deben sacar muchas reflexiones...

martes, 4 de junio de 2019

Así es todo más difícil, ¿no?


Pedrero de la zona centro de Asturias, en Antromero para ser más exactos. 
Llegas un Sábado a echar unos lances al oscurecer, tras haber dejado tranquilos a bañistas y paseantes, que también aprovechan un clima inusualmente benigno. 
¿Tu intención? Pasar un buen rato junto a la mar, sin mas pretensiones que echar unos lances y el panorama que te encuentras es el de las fotos. 
La única zona libre de aparejos era una punta donde la mar movía algo... esta claro que es la única zona donde no se podían largar. 


En las fotos no se aprecia, pero algún aparejo esta prácticamente en seco. Esto hace imposible lanzar  ni en largo, ni en corto. Imposible.
Otros directamente están en mitad de una de las calas, que es visitada por bañistas. 
Luego llegaran los accidentes y los lamentos... 


Todo esto está a la vista de todo el mundo, en una zona de acceso sencillo y con bastante tránsito. ¿Sirve de algo avisar al Seprona? No lo sé, pero lo que no parece servir de nada es mirar para otro lado. 
La experiencia y el conocimiento de la zona, me hace sospechar que esto será una constante durante los meses estivales, con mares bellas.
Igual que será una constante la presencia de bañistas (esperemos que nadie se haga daño...) y la de pescadores deportivos... 
Y que nadie piense que esto solo ocurre en la zona de las fotos. Una pasada a vuelapluma por cualquier rincón del litoral asturiano, nos mostrará la triste realidad. 
Y así nos va.

jueves, 30 de mayo de 2019

Por probar...

Sigo echando alguna que hora suelta junto a la mar. 
Resultados inexistentes, sin noticias de ellas y sin ningún contacto. Hace mella en el espíritu, pero menos se pesca desde el sofá, ¿no? 



Al menos, el estar cerca de la mar me brinda la oportunidad de probar nuevos juguetes en forma de vinilos. 
Se trata en este caso de unos simples Noeby. El conjunto, con la cabeza montada, alcanza los 20 gramos. 


Vinilo simple, que con esa cabeza, da un movimiento que se basa simplemente en un coleteo intenso. Sin más. 
No es una maravilla de la innovación en absoluto, pero estoy seguro de que pescar, pesca y el precio es contenido. Así pues, le daré sus oportunidades y sus horas de trabajo. 
No obstante, comienzo a darle vueltas a la cabeza y ante la ausencia total de roballizas, quizás un día de estos se me cruce el cable y cambie de modalidad... 
Hace mucho que tengo el equipo de fondo aparcado y quizás sea momento de desempolvarlo...

lunes, 27 de mayo de 2019

Reencuentro

Y por fin llegó el momento...
Ayer tocó paseo con la vara en la mano, por la añorada costa asturiana.
Intuyo que en los próximos días, si la meteorología lo permite, seguiré echando alguna que otra hora junto a la mar.
Se va notando ya el buen tiempo y que ayer era Domingo, por lo tanto, la afluencia de gente a los arenales y pedreros va en aumento.



Intento huir siempre de aglomeraciones, pues me gusta infinítamente más estar a mi aire, tranquilamente. Motivo principal por el que lo fui dejando los lances que tenía previstos hasta horas un tanto tardías e incluso prolongando la salida hasta que cayó la noche.
La mar estaba bastante traicionera, pero fue mejorando paulatinamente, llegando a estar bastante aceptable en el momento del cambio de luz.
Continúo intentándolo con vinilos principalmente, ya sean articulados o de montaje fijo. Y ya con nuevas muestras en mente y con las que me iré haciendo poco a poco.



¿Las roballizas? Pues nada, ayer tampoco quisieron sucumbir. Estuve observando un tiempo a otro paisano que estaba vareando por la zona y que llegó en el mismo momento, abandonando él antes... y nada, tampoco le vi sacar nada al hombre.
Está claro que ayer tampoco estaban por la labor.
Zona mixta, con arena y piedras, salida de agua dulce en forma de riachuelo en la misma playa, rompiente aceptable y agua ligeramente oscura y poca luz, pero no hubo manera... Ya son bastantes veces las que llevo acudiendo a la misma zona con la intuición de que algo curioso puede caer. Pero también sabiendo que es una zona que sufre una presión pesquera elevada.
Hoy llueve, orbaya o barruza... y no cesa... No obstante, puede que la tarde me dé alguna pequeña opción de volver a intentarlo. Y si no es hoy, será mañana u otro día...
Habrá que seguir intentándolo.

domingo, 5 de mayo de 2019

Que no, que esto no es como era...

Que cada uno lo interprete como buenamente quiera de acuerdo a su juicio, por supuesto.
¿Que esto es otra entrada mas de otro pobre pescadorcillo, lloriqueando por la falta de pescado?
Sea, adelante pues. 
El tema es que esto cada día esta peor y dudo que sea una opinión. Mas bien es un hecho que todo aquel que se pasee por la costa con la vara en la mano, podrá contrastar.
Hoy hablando con Jose, aún coincidíamos en algo tan simple como que hace 10-12 años, aún había posibilidades de salvar bolos con mayor frecuencia.
Las lubinas no estaban espesas ni mucho menos ya, pero a fuerza de insistir, madrugar, buscar buenos momentos con mares propicias y estar al pie del cañón, existían mas probabilidades de llevarte una alegría, que a día de hoy. Eso es innegable. Si lo comparamos con la situación actual, es para echarse a llorar. 
No creo que esto afecte únicamente a nuestra Reina. Solo hay que ver que las brecas, ya no arriman a costa en los meses estivales como lo hacían hace pocos veranos. Pero es que ya ni las agujas lo hacen como antaño. Los sargos sufren lo suyo... La situacion es desastrosa.

 Todo listo para tentar a las agujas... ¿Todo? No, todo no... Ellas son las que faltan...

¿Qué está pasando? Creo que a estas alturas, todos sabemos por donde van los tiros...  
También creo que todos sabemos que esto es imparable ya. Más que nada porque para poder revertir una situación anómala, siempre habrá que tomar ciertas medidas y eso no acaba de llegar... Y no, no se trata de ser negativo, si no de ser realista ante la situación que se plantea.

En mi caso tengo asumido ya que no queda otra que seguir bregando y disfrutando de los paisajes costeros cada vez que pueda. Sin esperar más.


Fuerza y ánimo a todos. Llegan tiempos más oscuros aún.

sábado, 4 de mayo de 2019

Propósitos y planes

Mayo. Y es ahora cuando me vienen a la cabeza los propósitos.... en fin... no considero determinante el tener que ligar estas cosas al comienzo de un nuevo año. De ser el caso contrario, andaría algo perdido. Nada nuevo para quienes me conocen bien, por otra parte.  
Dejándome de chascarrillos y divagaciones extrañas, plasmo aquí una pequeña lista de buenos propósitos o mas bien deseos, pues al final es el tiempo el que manda. 
Mis condiciones laborales implican idas y venidas continuas, limitando el tiempo dedicado a la pesca. En temas personales: la vida cambia y las prioridades también. Eso no quita para que la pesca siga siendo un pilar muy importante. 

Vamos allá

- Incursión nocturna. Es un viejísimo plan trazado ya innumerables veces y nunca llevado a cabo. Cuando no es una cosa, es otra... pero nunca se termina de ejecutar. Si hay suerte y me toca algún mes estival en casa, habrá que cumplir. Lo ideal sería ir a tentar a los sargos y a las siempre bienvenidas brecas en algún pedrero o arenal no excesivamente complicado. Otra alternativa sería la de intentar pescar algún congrio, pero los sargos y brecas tienen mis preferencias, sinceramente.


 - ¿Lubinas a cebo? Sí... ¿por qué no? Me tira mucho el tema de probar con vara larga en rompiente y con un buen raxo de pulpo. A la antigua; como se hizo toda la vida, recurriendo a ese cebo en concreto y que esta quedando en desuso y muriendo. Algo que ya no se transmite a las nuevas generaciones y/o que estas abandonan de una forma lenta y continua sin el mas mínimo interés... ¿Por qué no recuperarlo? En mi caso seria algo nuevo y estoy seguro de que me proporcionaría nuevas sensaciones y mas satisfacciones como eterno aprendiz en esto de la pesca. 

- Intentona a las doradas. Este objetivo está siempre ahí también... luego siempre acabo encontrando otra técnica a la que echarle horas. Los relatos acerca de la lucha que plantea un buen ejemplar de esta especie, no obstante, hacen que sea algo que no descarte nunca. 

- En tema de vareo puro y duro: continuar con mis viejos cachivaches. Me haría una ilusión grandiosa aprender a hacer plumas y ponerme con ello. Las razones ya están explicadas en una entrada anterior. Otro punto que me plantea ciertas inquietudes es la del uso de vinilos de forma mas intensiva. Con eso ya empecé este presente año, dándome alguna que otra alegría; alguna, poco esperada en forma de chicharro enorme donde menos me lo esperaba. Una divertida anécdota que quedará archivada en la memoria.

Y si hay que hacer alguna escapada a la ría... sacamos el carretín, la vara corta y a ver que pasa...

El caso es que me gusta el ritual de tener que andar montando los vinilos, las diferentes combinaciones que pueden surgir y esas acciones que se les pueden sacar. Interesante... Para este tema se que siempre puedo contar con mi gran amigo Jose, sus indicaciones y su sabiduría y experiencias adquiridas a través de su empeño y buen hacer durante los últimos años. Un placer siempre poder contar con una persona como él. 


 Ay, Naranjito... ¿dónde te metes?

- ¿Retomar el blog? No rotundo; no de la forma que podía tener en mente cuando lo abrí tiempo ha y que luego abandoné medio obligado por las circunstancias... Definitivamente no. El hecho de haber vuelto a escribir y a haberlo hecho en forma de varias entradas en este breve espacio de tiempo, se debe a una situación muy concreta y al tomármelo como un pasatiempo que me ayude como "terapia" a pasar estas semanas. Tengo más aficiones y requieren tiempo. Puede que escriba de vez en cuando, pero me impongo tajantemente no convertirme en un esclavo de algo como esto. Las veces que escriba, lo haré de forma egoísta, sin mas.


En fin, que para todo estos planes relacionados con la pesca, no me marco plazos, pero parece que al dejar constancia escrita, le da mas validez y mas fuerza a la hora de evitar que caiga en el olvido. 
Al final, se necesita lo más importante: tiempo y salud. 
Espero contar con ello y seguir disfrutando en buena compañía, al pie del cantil, en cualquier pedrero o en cualquier playa de mi amada tierra natal... sea con la vara en la mano o perdiéndome de la mano de mi nena...